viernes, 1 de mayo de 2026

La Espera. El Camino. El Destino

 Recuerdo un relato que escribí hace algunos años de cuando visité Puerto Rico y coincidí con la llegada del Huracán Irma.  En la entrada relato lo que observaba en la isla y de todos esos espacios que ella posee, y cómo la espera del huracán impactaba mis emociones y percepción del lugar.

Algo similar sucede al escribir en este momento porque la espera de los últimos 10 años me ha acompañado con múltiples tonalidades, muchas risas y poco llanto, gente diversa y bondadosa y lugares espectaculares que hicieron del camino y del recorrido una experiencia inolvidable. 

“Un viaje ligero.” -  Tres palabras que impregnaron mis textos y mis fotografías a lo largo de más de 20 ciudades y 5 países . No puedo menospreciar ninguna de ellas porque cada una tuvo su participación activa en mi Camino y en mi Historia de vida. En cada una de ellas sentí diferentes emociones -profundas y diversas - como el miedo y la incertidumbre de aquel que llega a vivir a una ciudad  por vez primera y la recorre con el pecho apretado de nostalgia o con curiosidad y admiración de observar tantos y tantos espacios increíbles.  La alegría de encontrar nuevos amigos y amigas, la felicidad de compartir cientos de momentos maravillosos con familia quienes me abrazaron e hicieron de mi estadía un mejor recuerdo.

Caminatas interminables, hojas otoñales, copos de nieve, intrépidas rutas en solitario, lagos, playas y ríos, ciudades interesantes, el globo aerostático, 280 atardeceres desde mi ventana (2017), 2 terremotos, 1 huracán, alrededor de 70 restaurantes, puestos de comida locales y más de 50 murales, graffitis y mucho arte callejero.

El Camino me enseñó a vivir de una manera más deliberada con menos. Me enseñó a desarrollar la intuición, a mirar más, a juzgar menos, a valorar más todo sin excepción y no perder el corazón de niña traviesa. A caminar con la emoción que da la anticipación por encontrar ese lugar que viste o leíste en alguna revista, arrojarte en su búsqueda sin brújula (ni waze)….guau, todavía siento la emoción del recuerdo vivido.

No creo haber llegado al “destino” porque tal vez no hay un destino específico aquí en la tierra. Pero debo de hacer honor al lugar en el que estoy hoy.  Un “detour” que me permitirá tener nuevas experiencias desde un lugar más seguro, cómodo e independiente.











jueves, 16 de abril de 2026

Legado en Contrapunto- El Hilo Rojo

 Cuenta una antigua leyenda japonesa, que un hilo rojo invisible conecta a aquellas personas que están destinadas a encontrarse.  Aunque el hilo se estire, se enrede o se tense… nunca se rompe.

“A la vuelta del reloj del Sol del Centro Nacional de la Cuktura (CENAC), saltan a la vista las nuevas figuras que decoran la fachada sur de la antigua Fábrica Nacional de Licores.

En el centro del mural aparece una mujer tejedora, quien simboliza al pueblo costarricense. De sus manos se desprende un hilo rojo, el cual atraviesa los elementos en tonos grises que reflejan la identidad nacional: la cerámica chorotega, el calipso limonense, el swing criollo, el juego de los diablitos boruca, la cimarrona y el boyero.

Esta hermosa intervención estuvo a cargo de la artista María José Atencio, con su obra “Legado en contrapunto”, la cual rinde homenaje al patrimonio cultural inmaterial del país; exploración de la identidad y la memoria costarricense.”. La Nación, 21 de marzo 2026

Observando este mural me doy cuenta que, al fin y al cabo, el pueblo tico puede ser un constructor de su identidad, enlazando manifestaciones como las que se aprecian en este lienzo a través de un hilo rojo que nunca puede romperse.

















domingo, 15 de marzo de 2026

Un Paseo por Amón y Otoya

 “Patrimonio a la Luz de Hoy”.  El sentido de pertenencia se adueñó de San José al permitir adentrarnos en la arquitectura, el arte, la música y la gastronomía costarricense al recorrer las zonas de Barrio Amón y Otoya.  Al permitirnos entrar en la historia de esas maravillosas casas antiguas que respiran aún vida, no sólo aprendimos historia sino la herencia viva de nuestros ancestros a la luz de hoy.

La mañana de verano nos cargó de energía para caminar y recorrer las callecitas de piedra al costado de la impecable Casa Amarilla de San José.  La casa victoriana, hogar del Centro Costarricense de Producción Cinematográfica resalta con su color rosa en la esquina entre Ave 9 y Calle 11 y en la Galería Talentum pudimos detenernos para ver en su interior piezas de artistas emergentes y reconocidos como Eddy A. Minero (Salón Bicentenario), Josué Álvarez (El Brinco del Sapo), Leda Astorga, Francisco Zúñiga, entre muchos otros. Casas antiguas de estilo victoriano, corredores que conducen a habitaciones de madera, patios solares, fueron algunas de los ejemplos de que el pasado y el presente pueden convergir en el mismo espacio en completa armonía.

Parques tomados por pintores y músicos de folclore, contemporáneo y popular, le dieron al recorrido el toque adicional de apreciación al arte de la pintura y de la música de manera gratuita.

La Embajada de México  - ubicada en el Barrio Otoya - abrió también sus puertas al público con un recorrido guiado en la primera planta del espectacular edificio de estilo neocolonial; un dato curioso es que en su vestíbulo se encuentra la mesa en la cual se firmó el Pacto de la Embajada de México en 1948 y que marcó el fin de la guerra civil de Costa Rica.

Nuevos murales sobresalen a lo largo de la Avenida 7 y en otros puntos de la Calle 11 de Barrio Amón le dieron al,paseo un toque adicional de mucha personalidad y color. Sobresale el mural de “Arte en Muros” en la antigua Fábrica Nacional de Licores, iniciativa que busca embellecer los edificios públicos con arte costarricense.

La posibilidad de realizar estos recorridos de manera segura y creativa, le devuelven a San José el derecho a mostrarse con una cara más lúcida y hermosa.














 







miércoles, 11 de febrero de 2026

Mercado Borbón, San José, CR

 De niña y aún de adolescente solía ir con mi mamá a este mercado; aún hoy recuerdo con cierta emoción esas caminatas por la Avenida Central hasta llegar a este lugar tan pintoresco, lleno de ruido, de olores peculiares y mucha historia.

Tengo en mi memoria una inclinación del mercado donde los vendedores se apostaban a ambos lados de la “cuesta” para vender las verduras, legumbres, frutas, etc que se traían a la capital básicamente de la zona de Cartago.  Llevábamos unas cuantas bolsas de macramé que rápidamente eran atiborradas de toda clase de vegetales, carne, pollo, etc., la compra era redonda! 

Recuerdo perfectamente ver las manos de mi mamá sacar de su monedero billetes que se convertían en monedas y luego se reducían a los pases del bus de regreso; su imagen conversando afanosamente con los vendedores y las vendedoras del mercado me marcaron hasta el día de hoy, cuando me veo a mí misma entablando charlas así como lo hizo ella un día.

Tengo que reconocer que no siempre era una tarea y un viaje que me gustara hacer pero siempre fue bien recompensado con algún helado de palito que en su momento era bastante popular. 

Hoy mi camino se desvió sorpresivamente cuando caminaba por una zona cercana al Borbón, y decidí ir en busca de este “pasillo” que guardaba en mi memoria. Sin embargo, las malolientes calles previas al Mercado me tomaron por sorpresa: habitantes de la calle, gritos de vendedores ambulantes y camiones apostados en la vía me hicieron dudar de si continuar ó no con la búsqueda. Continué unos pasos y de pronto la entrada estaba ante mí, y aunque la recordaba mucho más pronunciada y ancha, ésta era. 

La energía del lugar era muy potente, la presencia de mi mamá absoluta, la sentí cercana, presente. La caminamos juntas por largo rato, subí, bajé, conversé con unos chicos que estaban curiosos por saber cuál era mi afán por tomar fotos ahí. Les conté. 

No dudo que hoy ella estuvo en ese lugar acompañándome en mi recorrido. 

(*) Dato interesante: El Mercado Borbón fue fundado en 1950 por la familia Tinoco Guirola.









miércoles, 21 de enero de 2026

25,000 Visitas y el Mural del #47

 El mural del #47 lo utilizo en celebración de las 25,000 vistas al blog; una fotografía totalmente intencionada mostrando este hermoso mural conmemorando además el año en que nació mi hermana mayor y a quien perdimos a la edad de 43. 

El número 47 me acompaña de muchas maneras, primero porque ella va siempre conmigo mientras camino por la vida, y segundo porque su ejemplo y su legado me inspiran a no darme nunca por vencida y a disfrutar de la vida tanto como lo hizo ella. 

Virginia María Acevedo Garita.




sábado, 13 de diciembre de 2025

La Compañía - 2025

Una presencia sin juicios, sin alteraciones y reproches , que reconfortó mi alma durante todo este año. Me despertaste cada mañana con humilde silencio pero con fortaleza, no me demandaste nada ni me pediste algo a cambio; mucho menos que fuera quien no soy. 

Te vi desde mi ventana mientras hacía los quehaceres del día y me diste fuerza, alegraste mis  mañanas cobijando bajo tus ramas múltiples pinzones traviesos y golosos. Arraigado en tus raíces, te colocaste entre el cielo y la tierra, igual que yo. 

Fuiste testigo de mi renacer, de la alegría de mi alma y de la verdad de mi vida. Incólume. Inmutable para mí.

 Tus hojas cayeron y volvieron a tupirse tus secas ramas; de tí brotaron frutos rojos que alimentaron toda clase de especies de pájaros; me maravillé de verlo. Calladamente me regalaste infinitos atardeceres de tonalidades otoñales porque sabés cuánto amo esos colores.

Gracias por tu fiel compañía. Te voy a extrañar.















sábado, 1 de noviembre de 2025

Otoño- Una Decadencia de Hermosura


 Otoño, […] “ en la caída clara de sus hojas, se lleva al infinito el pensamiento.  En una decadencia de hermosura, la vida se desnuda, y resplandece la excelsitud de su verdad divina”. Juan Ramón Jiménez 

La tarde equivocada se vistió de frío.  Detrás de los cristales, ven convertirse en pájaros un árbol amarillo”. Federico García Lorca

“ A veces nos sentábamos en bancos fuera del comedor. El aroma de las hojas ardiendo”. Louise Glück

“Aprovechemos el otoño antes de que el futuro se congele y no haya sitio para la belleza porque el futuro se nos vuelve escarcha”. Mario Benedetti 

“Si puedo dejarte ir como los árboles dejan ir sus hojas, tan naturalmente, una por una. Si puedo llegar a saber lo que ellos saben, que la caída es alivio, es consumación, […] Este otoño extrañísimo, dulce y severo. Si puedo soportar lo oscuro con los ojos abiertos. […] La extraña raíz todavía bajo la nieve, el amor resistirá si puedo dejarte ir”. May Sarton 

“Caed, hojas, caed; morid, flores, marchaos; que se alargue la noche y se acorte el día; cada hoja es felicidad para mí mientras se agita en su árbol otoñal”. Emily Brontë

Oh hermoso otoño! Yo no te miro con tristeza ni infortunio, del frío que se acerca y del pasar del tiempo. Yo te veo con hojas carmesí en llamas, con el brillo cobrizo del atardecer y la brisa fresca que mueve los árboles desnudándolos de sus colores rojizos, anaranjados, y amarillos intensos.

Yo te veo con una decadencia de hermosura.